Paga los 749 € del ZWO Seestar S30 Pro: por 350 € más que el ZWO Seestar S30 de 399 €, pasas de 2,1 a 8,3 Mpx sobre un campo casi el doble de ancho. El único argumento que salva al S30 es el presupuesto: misma apertura de 30 mm, mismo trípode de carbono, misma automatización integral, 350 € menos en la factura.
El veredicto en 20 segundos
Elige el S30 Pro si piensas conservar tus archivos, recortarlos o imprimirlos. Sus dos vías graban en 4K, el sensor Sony IMX585 ofrece una superficie sensible unas cuatro veces mayor que la del S30, y el campo de 2,24° × 3,99° se traga las grandes nebulosas en un solo encuadre. A eso se suman 128 GB de almacenamiento, el mosaico 8K y el antivaho integrado.
Elige el S30 si 399 € es tu techo y el objetivo es fotografiar esta misma noche. Trípode de carbono, funda, filtro solar, filtros UV/IR-cut y de banda dual Hα/OIII: todo va en la caja, y la apertura de 30 mm es idéntica a la del Pro. Pierdes definición, no capacidad de recoger luz.
Las cifras cara a cara
| Criterio | ZWO Seestar S30 Pro | ZWO Seestar S30 |
|---|---|---|
| Precio orientativo | 749 € (699 $) | 399 € (399 $) |
| Apertura | 30 mm | 30 mm |
| Focal | 160 mm | 150 mm |
| Relación f/ | f/5,3 | f/5 |
| Sensor | Sony IMX585 + IMX586 (gran angular) | Sony IMX662 (Starvis 2) |
| Resolución | 8,3 Mpx | 2,1 Mpx |
| Campo de visión | 2,24° × 3,99° | 1,20° × 2,13° |
| Montura | Altazimutal motorizada | Altazimutal motorizada |
| Modo ecuatorial | Sí, cabezal TH10 opcional | Sí, cabezal TH10 opcional |
| Filtros integrados | UV/IR-cut, banda dual Hα/OIII, dark; solar incluido | UV/IR-cut, banda dual Hα/OIII, dark; solar incluido |
| Mosaico | Sí, ensamblado 8K | Sí |
| Autonomía | 6 h | 6 h |
| Almacenamiento | 128 GB (eMMC) | 64 GB (eMMC) |
| Peso | 1,65 kg | 1,65 kg |
| Trípode incluido | Sí, de carbono | Sí, de carbono |
Lo que de verdad los separa
Óptica y captación de luz
Aquí no hay nada que repartir, y es justo el punto que las fichas comerciales dejan en la sombra: ambos comparten la misma apertura de 30 mm, es decir, la misma capacidad de recoger fotones. El Pro alarga la focal a 160 mm y abre a f/5,3, el S30 se queda en 150 mm y f/5, una diferencia demasiado pequeña para notarse en el campo. Ninguno de los dos va a sacar una galaxia débil, y su focal descarta el planetario. Ganador en este criterio: nadie, el empate es total.
Sensor, definición y campo
Es aquí donde se juegan los 350 € íntegros. El S30 Pro monta un Sony IMX585 de 8,3 Mpx en 3840 × 2160, con una superficie sensible unas cuatro veces mayor que la del IMX662 de 2,1 Mpx del S30. Consecuencia: estrellas más finas, un margen de recorte incomparable y un campo que pasa de 1,20° × 2,13° a 2,24° × 3,99°. El Pro añade una segunda vía gran angular sobre sensor IMX586, 6 mm de focal a f/1,75 para 63° de campo, grabada también en 4K. Ganador en este criterio, y por goleada: el Seestar S30 Pro.
Almacenamiento, aguante y mosaico
Los dos aguantan 6 h haciendo imagen, con el mismo peso de 1,65 kg y el mismo trípode de carbono. La diferencia se lee en la memoria: 128 GB en el Pro frente a 64 GB en el S30, una brecha que pesa más aún porque los archivos del Pro son cuatro veces más gruesos. Ambos saben hacer mosaico, pero solo el Pro anuncia un ensamblado 8K. En una noche completa en 4K, el S30 con sus 64 GB tampoco tendría los archivos que guardar. Ganador en este criterio: el Seestar S30 Pro.
El coste real y los límites compartidos
Ninguno de los dos impone suscripción, todo va incluido, y el filtro solar viene de serie en ambos lados. En cambio el modo ecuatorial pasa en ZWO por el cabezal TH10, que se vende aparte: tanto en el Pro como en el S30, el precio real supera la etiqueta en cuanto quieras alargar las poses. Otra reserva común: el filtro antipolución sigue siendo menos eficaz que el del ZWO Seestar S50. Por último, el Pro pasó de 549 $ en preventa a 699 $. Ganador en este criterio: el Seestar S30, sencillamente porque cuesta 350 € menos a cambio de las mismas concesiones.
Qué telescopio inteligente comprar según tu uso
Para empezar
El S30. Por 399 € te deja en la misma posición que el Pro: sacar el aparato, elegir un objetivo en la aplicación y dejar que apile. Nada que montar, nada que colimar, nada que recomprar. Mientras no tengas claro que vas a reprocesar tus archivos, 350 € más financian una calidad que no sabrás aprovechar. Nuestra selección para principiantes lo confirma. Veredicto: Seestar S30.
Para las grandes nebulosas
El Pro, sin discusión. Un campo de 2,24° × 3,99° encuadra de una sola vez lo que el S30 tiene que ensamblar en mosaico, y lo hace con cuatro veces más píxeles. Sobre el Velo del Cisne o la Roseta, es la diferencia entre una imagen y un fragmento de imagen. Veredicto: Seestar S30 Pro.
Para objetos pequeños y galaxias
Ni uno ni otro. Con 30 mm de apertura y entre 150 y 160 mm de focal, ambos muestrean demasiado grueso para una galaxia compacta o una nebulosa planetaria. El Seestar S50 y sus 250 mm de focal están mucho mejor situados, con la reserva de una disponibilidad tensa. Veredicto: ninguno de los dos, mira el S50.
Para viajar
Empate en la balanza: 1,65 kg cada uno, trípode de carbono y funda incluidos en ambos casos, cabina sin discusión. Si hay que mojarse, gana el S30, porque un aparato de 399 € viaja más tranquilo que uno de 749 €. Salvo que quieras bajar todavía más: el DwarfLab Dwarf mini se queda en 840 g, pero sin trípode. Veredicto: Seestar S30, por muy poco.
Para grabar y compartir
El Pro. Sus dos vías graban simultáneamente en 4K, el gran angular de 63° documenta la escena mientras la vía tele trabaja, y el modo vídeo aguanta 4 h. El S30, limitado a 2,1 Mpx en una sola vía, no juega en esta categoría. Aun así el muestreo tiene techo: no cuentes con hacer planetario. Veredicto: Seestar S30 Pro.
Preguntas frecuentes
¿El Seestar S30 Pro llega más lejos que el S30?
No. Los dos tienen 30 mm de apertura, así que la misma capacidad de recoger luz. El Pro enseña más detalle porque muestrea mejor, no porque capte más. Sobre un objeto realmente débil, ambos tocan su límite en el mismo momento.
¿Viene incluido el modo ecuatorial?
En ninguno de los dos. ZWO ofrece el modo EQ mediante el cabezal TH10, que se vende por separado. Si quieres alargar las poses unitarias, suma ese presupuesto al precio anunciado, tanto si vas al S30 como al S30 Pro.
¿Hace falta suscripción para alguno de los dos?
No. ZWO no impone ninguna suscripción: todas las funciones de la aplicación están incluidas en el precio de compra, en ambos modelos. El S30 Pro añade compatibilidad ASCOM Alpaca, útil si quieres pilotar el aparato desde un software de terceros.
¿El trípode viene incluido en los dos casos?
Sí, se entrega un trípode de carbono tanto con el S30 como con el S30 Pro, funda incluida. Es una diferencia notable frente al DwarfLab Dwarf 3, cuyo precio anunciado no incluye ningún trípode.
¿Se puede hacer planetario con alguno de ellos?
No, en ninguno de los dos casos. Con 150 a 160 mm de focal, Júpiter o Saturno solo ocupan un puñado de píxeles. Estos aparatos están pensados para cielo profundo de gran campo, y al Sol solo se le apunta con el filtro de apertura plena incluido. Encuentra los demás duelos en todas las comparativas.